Ermita Nuestra Señora de los Remedios

Abades

Situada en la carretera a Marugán en una zona llamada de Perocojo. En el exterior hay una gran cruz de granito regalada por Juan Pérez y su esposa María Nieto. La construcción es del s.XV con planta rectangular, con una habitación posterior que alberga la sacristía y el camarín de la Virgen y otras dos exteriores que actúan como resguardo de pastores y labradores y cuenta con un pozo que proporcionaría agua a hombres y animales. en planta rectangular con un añadido posterior.

Turismo Monumental

Se accede a través de un pórtico de madera del s XVIII que apoya en sendas columnas de granito, en la misma fachada donde está la espadaña con sus campanas. En su interior está la talla de la Virgen de Los Remedios datada en el S:XV. Imagen a la que se le tiene gran devoción y a la que se le atribuye el milagro de parar un tremendo pedrisco.

La talla de la Virgen es de  la tradición “TeotoKos”, Madre sedente con el niño en su regazo. Parece que la imagen fue tallada en América en tiempos de la Conquista. En el archivo parroquial hay un escrito de 1595 por el que D. Andrés Pacheco, Obispo de Segovia, concede cuarenta días de perdón a todos los que visitasen a la imagen de Ntra. Sra. De Los Remedios, rezando tres padrenuestros y tres avemarías.

La devoción a esta imagen debió ser grande durante el siglo XVII, y era costumbre trasladarla a la Iglesia parroquial cuando hacia falta lluvia u otras necesidades, consiguiendo siempre, según cuentan las crónicas remedio a dichos males; como ejemplo podemos destacar la subida de la Virgen desde su ermita en 1721, para hacerla la novena, y al terminar la misma, cuando llevaban a la imagen a su ermita, comenzó a llover de manera que hubieron de entrarla en la casa de Isabel Vaquerizo, camarista de la Virgen.

Como recuerdo de este hecho, se mandó pintar un cuadro con la imagen de la Virgen de Los Remedios, que hoy día se sigue mostrando en la casa de Nicolás de Andrés, que abre las puertas de su casa cada vez que la imagen de Ntra. Patrona entra o sale del pueblo con dirección a su ermita, obedeciendo el mandato de sus antepasados, de "no cerrar nunca las puertas de la casa a la Virgen".

Recomendaciones